En el marco de la celebración de la Virgen Santísima de la Luz, patrona de los leoneses, el arzobispo de León, Jaime Calderón Calderón, encabezó una misa en la Catedral Basílica de León, donde hizo un llamado a la sociedad a no acostumbrarse al sufrimiento humano ni a la violencia que afecta a miles de familias.
Ante una catedral repleta de fieles católicos, el jerarca católico afirmó que la humanidad de una sociedad se mide por la forma en que trata a las personas más vulnerables, como adultos mayores, enfermos, migrantes, víctimas de violencia, jóvenes atrapados por las drogas y madres buscadoras que buscan a sus hijos desaparecidos.
Durante su homilía, el arzobispo expresó que actualmente existen “comunidades marcadas por el miedo, familias fracturadas por el crimen y pueblos enteros que viven bajo la sombra de la inseguridad”, por lo que insistió en que la sociedad no debe permitir que el sufrimiento se vuelva algo cotidiano.
“Madres que buscan a sus hijos desaparecidos, jóvenes atrapados por dinámicas de muerte; hermanas y hermanos, no podemos acostumbrarnos a esta realidad, no podemos permitir que el sufrimiento humano se vuelva normal”, expresó.
En su mensaje, también destacó que la celebración de la Virgen de la Luz conduce al encuentro con Jesucristo, a quien describió como “la luz verdadera que ilumina toda oscuridad humana”.
“El centro de esta solemnidad no es solamente María, el centro es Jesucristo, la luz verdadera que María lleva en sus brazos y la entrega de luz. María no retiene la luz para sí misma, ella no ocupa el lugar de Cristo”, señaló.
El arzobispo explicó que el Evangelio de la presentación de Jesús en el templo deja una enseñanza vigente para la actualidad: que Dios sigue manifestándose en la sencillez y la pequeñez, lejos del poder y del espectáculo.
“Hoy, al celebrar con profundo gozo esta solemnidad, el pueblo santo de Dios que peregrina en la arquidiócesis de León vuelve su mirada y su corazón hacia aquella madre que desde hace siglos acompaña la historia, las alegrías y las heridas de esta tierra del Bajío”, concluyó.








