La directora del Zoológico de León, Diana Karen Casillas, confirmó que la jirafa «Oldie», de más de 20 años de edad, falleció el pasado domingo 26 de julio a consecuencia de una broncoaspiración derivada de un accidente dentro de su albergue, y descartó que el ejemplar haya muerto electrocutado, como se difundió en algunos medios de comunicación.
En conferencia de prensa, la funcionaria explicó que el incidente ocurrió cuando la jirafa intentó alcanzar uno de los árboles ubicados cerca de su recinto, momento en el que una de sus patas quedó atorada, provocando su caída.
Casillas señaló que, debido al tamaño y peso del animal superior a una tonelada, levantarlo representa un procedimiento de alto riesgo. Explicó que, al permanecer en el suelo, las jirafas pueden presentar una regurgitación del contenido del rumen, su primer estómago, hacia la tráquea, lo que ocasiona una broncoaspiración.
La directora indicó que, aunque el zoológico cuenta con protocolos para este tipo de emergencias, en este caso también existía el riesgo de provocar una miopatía por captura, una condición que afecta principalmente a animales herbívoros cuando son sometidos a altos niveles de estrés o manipulación física, lo que puede desencadenar un fallo cardiaco.
«Si nosotros hacíamos esa manipulación, la íbamos a matar sí o sí por miopatía y ya no por la broncoaspiración. Se complicó por la broncoaspiración y el ejemplar falleció», explicó.
Al ser cuestionada sobre las versiones que apuntaban a una posible electrocución, Diana Karen Casillas fue enfática al negar esa posibilidad y aseguró que el sistema eléctrico del área no pudo haber causado la muerte del ejemplar.
«No hay manera de que se electrocute un ejemplar de una tonelada con voltios de 110», afirmó, al explicar que ese es el voltaje con el que operan los cercos eléctricos de la zona, los cuales además presentan fallas únicamente en la parte externa debido a interrupciones en el suministro de energía.
Respecto a posibles modificaciones en el área de jirafas, la directora indicó que se revisarán las condiciones del recinto tras el accidente, aunque reiteró que la causa del fallecimiento no estuvo relacionada con una descarga eléctrica.
Al ser cuestionada por la prensa sobre el diagnóstico oficial del deceso, respondió de manera categórica: «Es broncoaspiración».
Casillas también informó que, inmediatamente después de ocurrido el accidente, el Zoológico de León dio aviso a la Contraloría Municipal, con el propósito de que se lleve a cabo la investigación correspondiente y se deslinden las responsabilidades que pudieran derivarse del caso.
Finalmente, la directora expresó que la pérdida de «Oldie» ha representado un duro golpe para el personal del parque, especialmente para sus cuidadores.
«Para nosotros esta muerte pesa mucho. Estamos todo el tiempo en contacto con estos animales y forman parte de nuestra familia. También queremos que se respete el duelo de los cuidadores, porque ellos generan un vínculo muy fuerte con los ejemplares», concluyó.

