Cantar, sonreír, trabajar y conservar el amor por la familia son algunos de los ingredientes con los que esta mujer centenaria de Irapuato ha construido una historia que hoy inspira a nuevas generaciones.
Si existiera una receta para disfrutar la vida, Eufemia Rodríguez Juárez tendría muy claros sus ingredientes: cantar, sonreír, trabajar, recordar con cariño a la familia y, sobre todo, mantener las ganas de vivir.
Nacida en marzo de 1925, Eufemia tiene 101 años y conserva una vitalidad que sorprende a quienes la escuchan. Vive en Irapuato y todavía canta como cuando tenía 16 años.
Con naturalidad conversa, recuerda episodios de su vida y habla con especial cariño del amor que recibió de sus padres. Cuando le dicen que parece más joven, sonríe, como si la respuesta estuviera precisamente en esa alegría que mantiene intacta con el paso del tiempo.
Su historia forma parte de la convocatoria “Historias Centenarias”, impulsada por el Sistema DIF Estatal de Guanajuato, mediante la cual el Gobierno de la Gente busca reconocer a las personas de 100 años y más como memoria viva del estado y valorar el legado que han construido en sus familias y comunidades.
Para Juan Carlos Montesinos Carranza, presidente del Consejo Consultivo del Sistema DIF Estatal, reconocer a quienes han superado el siglo de vida significa también reconocer la historia y los valores que han contribuido a formar a las comunidades guanajuatenses.
“Las personas centenarias representan un legado invaluable para nuestro estado; en sus historias se encuentra la memoria, las enseñanzas y los valores que han dado identidad a nuestras comunidades. Reconocerlas es también reconocer su contribución a Guanajuato y el ejemplo que representan para las nuevas generaciones”, afirmó.
De estas historias nació “Recetas para Vivir”, una iniciativa que reúne consejos, aprendizajes y experiencias de mujeres y hombres que han recorrido más de un siglo de vida.
La propuesta no busca encontrar una fórmula para vivir 100 años, sino recuperar las pequeñas enseñanzas que el tiempo ha dejado en quienes han alcanzado esta edad y compartirlas como una fuente de inspiración para las nuevas generaciones.
En el caso de Eufemia, su receta no está escrita en un papel ni se prepara en una cocina. Se encuentra en su entusiasmo para comenzar cada día, en la alegría que transmite cuando canta, en el valor que le da al trabajo y en el amor con el que recuerda a sus padres.
A sus 101 años, su historia parece demostrar que la edad no necesariamente define las ganas de disfrutar la vida.
Quizá por eso escucharla no significa solamente conocer la historia de una mujer centenaria. Significa acercarse a una manera distinta de entender el paso del tiempo y descubrir que las mejores recetas se construyen poco a poco, con las experiencias, las personas y los momentos que acompañan cada etapa.
Eufemia todavía sigue escribiendo la suya.
Lo hace a su manera y, sobre todo, canción tras canción.
Si existiera una receta para disfrutar la vida, Eufemia Rodríguez Juárez tendría muy claros sus ingredientes: cantar, sonreír, trabajar, recordar con cariño a la familia y, sobre todo, mantener las ganas de vivir.
Nacida en marzo de 1925, Eufemia tiene 101 años y conserva una vitalidad que sorprende a quienes la escuchan. Vive en Irapuato y todavía canta como cuando tenía 16 años.
Con naturalidad conversa, recuerda episodios de su vida y habla con especial cariño del amor que recibió de sus padres. Cuando le dicen que parece más joven, sonríe, como si la respuesta estuviera precisamente en esa alegría que mantiene intacta con el paso del tiempo.
Su historia forma parte de la convocatoria “Historias Centenarias”, impulsada por el Sistema DIF Estatal de Guanajuato, mediante la cual el Gobierno de la Gente busca reconocer a las personas de 100 años y más como memoria viva del estado y valorar el legado que han construido en sus familias y comunidades.
Para Juan Carlos Montesinos Carranza, presidente del Consejo Consultivo del Sistema DIF Estatal, reconocer a quienes han superado el siglo de vida significa también reconocer la historia y los valores que han contribuido a formar a las comunidades guanajuatenses.
“Las personas centenarias representan un legado invaluable para nuestro estado; en sus historias se encuentra la memoria, las enseñanzas y los valores que han dado identidad a nuestras comunidades. Reconocerlas es también reconocer su contribución a Guanajuato y el ejemplo que representan para las nuevas generaciones”, afirmó.
De estas historias nació “Recetas para Vivir”, una iniciativa que reúne consejos, aprendizajes y experiencias de mujeres y hombres que han recorrido más de un siglo de vida.
La propuesta no busca encontrar una fórmula para vivir 100 años, sino recuperar las pequeñas enseñanzas que el tiempo ha dejado en quienes han alcanzado esta edad y compartirlas como una fuente de inspiración para las nuevas generaciones.
En el caso de Eufemia, su receta no está escrita en un papel ni se prepara en una cocina. Se encuentra en su entusiasmo para comenzar cada día, en la alegría que transmite cuando canta, en el valor que le da al trabajo y en el amor con el que recuerda a sus padres.
A sus 101 años, su historia parece demostrar que la edad no necesariamente define las ganas de disfrutar la vida.
Quizá por eso escucharla no significa solamente conocer la historia de una mujer centenaria. Significa acercarse a una manera distinta de entender el paso del tiempo y descubrir que las mejores recetas se construyen poco a poco, con las experiencias, las personas y los momentos que acompañan cada etapa.
Eufemia todavía sigue escribiendo la suya.
Lo hace a su manera y, sobre todo, canción tras canción.




