La decisión del Gobierno de Estados Unidos de no renovar por otros 16 años el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá T-MEC abrió un nuevo capítulo de incertidumbre para la relación comercial de Norteamérica, luego de que el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, anunciara que Washington optará por realizar revisiones anuales del acuerdo en lugar de extender su vigencia.
La determinación podría generar incertidumbre entre las empresas que integran cadenas de producción en los tres países, ya que el mecanismo de renovación automática contemplado originalmente buscaba brindar mayor certeza a las inversiones y al comercio regional.
Ante el anuncio, el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, llamó a la calma y descartó un escenario de crisis para el tratado comercial. Tras concluir las negociaciones en Washington D.C., explicó que, aunque Estados Unidos decidió no extender el acuerdo por 16 años adicionales, el T-MEC continúa plenamente vigente y, conforme a sus disposiciones, mantiene una vigencia obligatoria de al menos 10 años más.
Ebrard precisó que el inicio de la revisión formal del tratado representa una nueva etapa de diálogo permanente entre los tres países y no implica la cancelación del acuerdo ni modificaciones inmediatas a las reglas comerciales.
El funcionario subrayó que México seguirá participando en las mesas de negociación con el objetivo de preservar los beneficios del tratado, considerado uno de los principales motores del comercio y la inversión en la región.
El T-MEC, que entró en vigor en 2020 como sustituto del Tratado de Libre Comercio de América del Norte TLCAN, ha fortalecido las cadenas de suministro entre México, Estados Unidos y Canadá, especialmente en sectores como el automotriz, manufacturero, agroalimentario y electrónico.
Aunque la decisión estadounidense introduce un factor de incertidumbre sobre el futuro del acuerdo en el largo plazo, el Gobierno de México insistió en que no existe un riesgo inmediato para las operaciones comerciales, por lo que las revisiones que iniciarán en los próximos meses serán determinantes para definir el rumbo de la integración económica de Norteamérica.

