Colombia enfrenta una de sus mayores tragedias sísmicas recientes luego del terremoto de magnitud 7.4 que sacudió al país la mañana del lunes 10 de agosto, dejando hasta este martes un saldo de 224 personas fallecidas, cientos de heridos y más de 2 mil 700 personas reportadas como desaparecidas, mientras los equipos de emergencia mantienen las labores de búsqueda y rescate.
El movimiento telúrico ocurrió a las 7:34 de la mañana, hora local, y tuvo su epicentro en las inmediaciones de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a una profundidad cercana a los 103 kilómetros, de acuerdo con los datos reportados por el Servicio Geológico Colombiano.
La intensidad del sismo provocó que fuera perceptible en amplias zonas del territorio colombiano, entre ellas Bogotá, Cali, Popayán, Manizales, Armenia, Pereira y Medellín, además de registrarse efectos en países vecinos como Ecuador y Panamá.
La emergencia dejó importantes daños materiales, con edificios colapsados y viviendas afectadas en distintas regiones. En algunas de las zonas más golpeadas, brigadas de rescate trabajan entre los escombros con apoyo de perros especializados, drones y maquinaria, en una carrera contra el tiempo para localizar a personas que aún permanecen atrapadas.
De acuerdo con reportes difundidos este martes, el terremoto se ha convertido en uno de los eventos sísmicos más destructivos registrados en Colombia en tiempos recientes. La cifra de víctimas continúa en actualización conforme los equipos de emergencia logran ingresar a las comunidades afectadas.
Ante la magnitud de la tragedia, distintos países y gobiernos expresaron su solidaridad con el pueblo colombiano y ofrecieron apoyo ante la emergencia.
El papa León XIV también manifestó su pesar por las víctimas. A través de un telegrama enviado en su nombre, el Vaticano expresó sus condolencias a las familias afectadas y aseguró sus oraciones por quienes perdieron la vida, además de reconocer la labor de los equipos de rescate que continúan trabajando para salvar sobrevivientes.
Mientras continúa el recuento de daños y víctimas, las autoridades colombianas mantienen desplegados equipos de emergencia en las zonas más afectadas, donde la prioridad es localizar a las personas desaparecidas, atender a los heridos y brindar ayuda a las familias que perdieron sus viviendas.

